martes, 21 de agosto de 2007

Trajes grises


Detesto a los codiciosos de dinero y posesión.

¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero si se pierde a sí mismo?. No hay peor desajuste que el de obsesionarse por tener todo lo que les rodea cuando no se tienen a ellos mismos.

Hoy hace un día gris, y los ricos codiciosos estarán urdiendo artimañas para obtener más beneficios.

Metidos en sus despachos grises con trajes grises.

Les he perdido el respeto y les tiro el negro caviar por encima de sus cabezas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo tampoco lo entiendo.
Se supone que queremos dinero para comprar cosas. Pero esta gente no.

¿Cómo es posible, qué su afán codicioso crezca y crezca tanto sin disfrutar casi de lo conseguido?
Si después de conseguir mucho dinero, (que se supone que es para gastarlo) sólo te interesa ganar más y más hasta el día en que mueres. ¿Qué sentido tiene esto?
Pues no lo sé, pero a lo mejor si yo tuviera ese poder, (a lo mejor no, seguramente) acabaría como ellos.

ES - juegosjuegos dijo...

de que sirve el dinero? uno podría decir para muchos cosas, no? pero como seria el mundo si el dinero no existiese?