lunes, 14 de julio de 2008

un sábado a las 15:18



Sábado al mediodía, en un bar del ensanche barcelonés

Desde mi mesa, y entre plato y plato, observo los tres parroquianos acodados en la barra del bar.

El primero permanece de pie, vestido con un chaleco verde safari con doscientos bolsillos. Sus manos están siempre ocupadas con un cigarro. Instintivamente y mientras habla, levanta su camiseta y se da pequeños bofetones en su tremenda barriga. Es el hombre-safari.
El segundo no para de hablar. Con el camarero, con el hombre-safari, incluso habla con las patatas bravas que tiene justo delante del mostrador.Es el hombre-no calla.

El tercero es un chico en ese tonto terreno entre la adolescencia y la madurez. Lleva los pantalones diez centímetros por debajo de su punto, dejando al descubierto unos calconcillos granates y un grano rojo en la nalga izquierda de su culo. Permandece inmóvil en la barra; sus ojos perdidos en unas matutano ruffles. Se le cae el cigarro de las manos, necesitando un minuto cuarenta segundos para agacharse y recogerlo. Es el chico-koala.

Mientras como mis croquetas caseras (hechas por la señora findus), encienden el televisor de la sala. El señor no-calla retransmite la carrera de motos, y el chico-koala le pide un cigarro al señor-safari; aunque éste no entiende por qué tarda tanto en coger un cigarro de la cajetilla.
Entra en el bar una chica desestilada con manoletinas plateadas y tremendo escote. El señor no-calla deja de retransmitir las motos y mira el canalillo de la desestilada con ojos de homo-salidus. Habla para sus adentros,aunque deduzco por el movimiento de sus labios que está reflexionando sobre los pezones de la joven. El hombre-safari también mira el canalillo y empieza a golpearse el estómago con más intensidad. Ya no es el hombre-safari, es el hombre-chimpancé. Oigo como el chico-koala se tira un pedo pausado y apestosamente ridículo.

Pago y me voy.

Otro día, un bocadillo en la playa.

19 comentarios:

Anónimo dijo...

Otro día, un bocadillo en la playa

Todo ha sido terriblemente deprimente y además el final me ha traumado.

Bienvenido!

:D

matrioska_verde dijo...

¿estás seguro de que estabas en un bar y no en un zoológico?

bicos,
Aldabra

Anónimo dijo...

El zoo nuestro de cada día. Entre eso y El Planeta de los Simios hay apenas unos pasos.

Un buen texto.

Saludos!

Becki dijo...

Eso es lo que se encuentra en un "simple" bar? Dios, no hace falta televisión...

Cada vez tengo más claro porqué me traslado a menudo a mis queridas montañas... Ni hombres chimpancé, ni canalillos, ni croquetas caseras. Aire...

Deseo que hayas pasado unas felices vacaciones! ;-)

Anónimo dijo...

apasionante!! y donde dices que está eso?? me encanta la fauna urbana, jeje, un saludo!

Jon Doe dijo...

Me ha encantado... ¿y no te has planteado un publireportaje en plan Labordeta por los bares de la España cañi?

(Con esa cámara fotográfica que usas a modo de teclado)

:)

Me has arrancado una sonrisa de las buenas, 38. Desde luego vienes en forma... ¿has dejado de estarlo en algún momento, en realidad?

Ésa es la pregunta.

Abrazos grandes.

Nootka dijo...

Asi es la especie, hay que quererlos igual.
Además, yo lo encuentro tremendamente tierno!!!
en serio

un beso

38 grados dijo...

Renton- Pero si el final es lo mejor, un bocadillito en la playa...una abraçada.

Aldabra- a lo mejor me metí en la jaula de los simios y no me di cuenta....bicos.

Javier Martinez- Supongo que sin este zoo todo sería mucho más aburrido....por ejemplo, no hubiera podido insipirarme para escribir este texto. Gracias por tu visita. Saludos.

Becki- Qué bien oxigenada estás de cabeza..un besote muy fuerte.

Aljorista- esto está en un barrio de barcelona, pero creo que esta fauna se puede encontrar fácilmente en cualquier bar de España.

Jon Doe- Seguro que en más de un momento he dejado de estar en buena forma. Si algún día me quedo en paro, lo de Labordeta podría ser una buena idea, pero eso sí, tú me buscas los bares y yo te los fotografío. :-P
Qué grande eres, niño.

Nootka- Renton me dice que deprimente, y tú que tierno....jajaja. Os quiero a los dos. Muacks.

Sintagma in Blue dijo...

¿Y la arena, los niños jugando al tenis-playa, las hormigas, las colillas semi-enterradas, los cassettes a toda pastilla, etc, etc...? No sé, no sé, piénsatelo mejor lo de bocadillo y playa...

:-)

nos dormimos sin hablarnos dijo...

No hay mejor ejemplo, el hombre proviene del mono. Tratarlo de enmarcarlo dentro de teorías de evolución...eso es más difícil.

Realmente muy bueno, así es el circo de la vida.

Me he metido tanto en el papel que, al salir del bar, mi ropa tenía impregnado ese olor a aceite refrito.

Anónimo dijo...

Gracias, 38. Ahora me toca a mí leerte.

Anónimo dijo...

Al principio casi me parecía una peli de Tarantino, rollo Reservoir Dogs, con atribución de nombres-descripción y todo. Iban a emprender algo, o venían de hacer alguna de las suyas... Prometía. No sé por qué se ha tenido que cruzar Mariano Ozores y fastidiarme la película. Pero claro, qué te voy a contar a ti... Ah, sí, que me'namorao del chico-bocadillo.
;)

Gwynette dijo...

Ostras!..donde está lo que puse? o_O

Mandarina azul dijo...

Quizá tú no repitas, pero ellos seguro que sí...

:) Abrazo grande.

Pi dijo...

¿qué es desestilada? ¿seré acaso una de esas? de manoletinas y escote... qué fácil...

Efrem dijo...

hahah que bo!

3'14 dijo...

Moraleja: Tiran más dos tetas que dos carretas (o en este caso, que una retransmisión de motos...)

Es divertido detenerse a observar el entorno, cuando no somos conscientes de que en otras ocasiones somos nosotros mismos el hombre-no calla/el hombre-safari/ o el hombre-mono a la vez ;)

Espíritu auto-crítico: no me gustaría verme desde los ojos de quien me observa cuando no me doy cuenta, eso sí sería deprimente, jeje

RMS dijo...

A veces tengo visiones compulsivas de estas bestias que rondan la ciudad. Pata grulla, oído de elefante, ladrón hiena, mago del averno, lombriz del cielo, estúpida inocencia...
Ruego por no ser parte del espectáculo deprimente aunque con mi lápiz y papel me rescaten...
Deprimente, mejor borramos y volvemos.
Abrazo amigo mío...

Toshiaki dijo...

No entiendo ni nunca entenderé como debajo del bañador la gente de pone calzoncillos. ¿Pa qué?

Los días de playa dan para mucho.

Saludos!